Pueblos prehispánicos 

          de Chile

 
 
 
Pueblos prehispánicos de Chile
Durante la prehistoria, en Chile habitaron, desde el árido norte hasta las frías zonas sureñas, varios pueblos, cuyos primeros testimonios se remontan a más de 12 mil años.
 
 
 

Yacimiento de la cultura Monte Verde  (período Paleoindio), cerca de Puerto Montt.

 

Distintos grados de desarrollo

Después de varios congresos de arqueología, en 1961, los especialistas lograron llegar a un consenso y se construyó un cuadro cronológico para establecer los períodos en que se divide la historia de los primeros pueblos que habitaron nuestro territorio.
Para la época más antigua, se utiliza el nombre de Paleoindio (hasta el 9000 a.C., aproximadamente). En él, existieron cazadores y recolectores que, además, habían perfeccionado las técnicas de fabricación de herramientas.

Luego, le sigue el período Arcaico (9000-1500 a.C.), que está subdividido en tres etapas: temprana, media y tardía, de acuerdo con la tecnología que tenían los cazadores y también con las características de sus actividades sociales y económicas.

Finalmente, está la fase que se conoce como Agroalfarera (1500 a.C. hasta 1470 d.C.), en la que aparece la agricultura, se forman las primeras aldeas y se desarrollan actividades comerciales entre los villorrios. Este período también está subdividido en las épocas temprana, media y tardía.

En 1536, con la llegada de los españoles, se dio por finalizado el período prehispánico y se inició la fase conocido como hispánica.

 

Vestigios paleoindios

En territorio chileno se han descubierto por lo menos cuatro yacimientos que dan cuenta del período Paleoindio. Estos han sido encontrados en una larga zona que va desde la Región de Coquimbo hasta la de Magallanes y entre ellos se cuentan los siguientes: Quereo (Región de Coquimbo), Tagua-Tagua (Región del Libertador Bernardo O'Higgins), Monte Verde (Región de los Lagos) y Cueva Fell (Región de Magallanes).

Unos de los más investigados (desde la década de los setenta) es el yacimiento de Monte Verde. De él se dice que sus pobladores habrían vivido en un ambiente boscoso y que aprovechando los recursos madereros disponibles habrían fabricado sus casas, las que techaban con cueros de animales. También se señala que habrían cazado mastodontes (una especie de elefante prehistórico que tenía dos grandes colmillos) con lanzas provistas de rudimentarias puntas de piedra. Además, habrían recolectado plantas alimenticias y medicinales.

 

 

Culturas de la zona nortina

 

Comprende desde lo que es hoy la Región de Arica y Parinacota hasta la Región de Coquimbo. La investigación arqueológica señala que la vida humana floreció en esta porción del país hace 11.000 años. Las principales culturas que habitaron el Norte Grande y el Norte Chico son:

Momia de la cultura Chinchorro.

Cultura chinchorro (6000-2000 a.c.): se desarrolló en el período Arcaico, ocupando la zona que va desde el puerto de Ilo, en Perú, hasta Antofagasta, en Chile.

Fueron pescadores, cazadores y recolectores, principalmente, de productos marinos. Estaban organizados en pequeños grupos de, aproximadamente, 30 a 50 personas, que al parecer estaban emparentadas entre sí.

Su principal característica fue su particular visión sobre la muerte, destacando los ritos que realizaban con sus difuntos como la momificación. Este procedimiento consistía en la extracción de los músculos y órganos del difunto, los que eran cambiados por vegetales, plumas, lana, cuero, entre otros materiales. Luego, el cuerpo era cubierto con una capa de arcilla y después, con pelo humano, se fabricaba una especie de peluca que se ponía sobre la cabeza.

El arte de esta cultura se basó, casi exclusivamente, en la confección del delicado ajuar de las momias, el que contaba con turbantes de cuerdas de fibra vegetal o animal y textiles muy elaborados. Algunas veces le colocaban cuchillos y otros instrumentos.

Hacia el 2000 a.C., los chinchorros se entrelazaron con los grupos Quiani, quienes más tarde serían los herederos de esta cultura.

 

Cultura cabuza

La Cultura cabuza (500-1000 d.c.): en el período Agroalfarero y bajo la influencia de la cultura Tiwanaku (Andes centrales), entre los valles del extremo norte de Chile (Camarones) y sur del Perú (Ilo), se asentó este pueblo.

Vivían en villorrios y caseríos ubicados cerca de ríos habitando viviendas rectangulares con cimientos de piedra y muros de caña y totora amarradas con cuerdas.

Su economía se basaba, principalmente, en la actividad agrícola, utilizando para su desarrollo instrumentos más complejos y sistemas de riego más sofisticados, que les permitieron cultivar maíz, porotos, zapallo, entre otros.

También se dedicaron a la metalurgia trabajando el oro y la plata, pudiendo confeccionar colgantes y anillos con figuras de llamas. Otro tipo de trabajos artesanales incluían cucharas y vasos o keros de madera y finos textiles.

Sus difuntos eran enterrados en pozos redondos con los cuerpos puestos en forma fetal o en cuclillas, envueltos en camisas de lana, amarradas con cuerdas de totora y acompañados con ofrendas mortuorias.

 

La Cultura arica

Cultura arica (1000-1532 d.c.): constituida por un grupo de señoríos o kurakazgos descendientes directos de los Cabuza y que también se desarrolló en el período Agroalfarero. Habitaron desde Mollendo (Perú) hasta Taltal (Chile) y su economía se sustentaba en los cultivos agrícolas y la recolección marina.

La cerámica, que era su principal artesanía, presentaba varios estilos caracterizados todos por su gran técnica, entre ellos están: San Miguel, que tenía diseños en rojo o negro sobre blanco y el Pocoma-Gentillar que exhibía rojo, negro y blanco sobre un fondo natural.

También trabajaron el cobre para hacer alfileres, anzuelos y otros instrumentos, así como oro y la plata para confeccionar adornos. Poseían un sistema religioso de carácter chamánico, que se veía reflejado en la importancia de los instrumentos para inhalar sustancias y líquidos alucinógenos.

 

La Cultura Faldas del Morro

Cultura Faldas del Morro (900 a.C.-400 d.C.): en la fase Agroalfarera se desarrolló este pueblo que se ubicó en el extremo norte del país. Se piensa que fueron los primeros que vivieron en aldeas. Estas eran pequeñas y estaban emplazadas en terrazas, protegidas del viento y cercanas a vertientes. Su economía combinó la horticultura con la recolección y caza de especies marinas y terrestres.

Sus expresiones artísticas estaban relacionadas con las ofrendas y ritos mortuorios. Además, hilaban lana de llama con la que confeccionaban textiles en los que combinaban colores como el azul, el rojo y café.

 

La Cultura San Pedro o Atacameña

Cultura San Pedro o Atacameña (500 a.C- 1536 d.C.): originaria también del período Agroalfarero, esta cultura nortina se estableció entre el río Loa y la cuenca del salar de Atacama.

Su organización social tenía como base un conjunto de familias que constituían linajes o ayllus los que tenían un jefe o señor, que se diferenciaba del resto por vestirse con finos tejidos, adornos de metales y tocados hechos con plumas de aves.

Su economía se basaba en la agricultura (cultivaban maíz, ají, zapallo y poroto) y ganadería de camélidos (llamas y alpacas), complementada con la recolección de los frutos de chañar y algarrobo.

Sus aldeas, que eran de gran tamaño, se encontraban cerca de salares y oasis, en cuyos alrededores tenían las tierras de cultivo y los cementerios. Su cerámica se caracterizó de preferencia por objetos de color rojo o negro con formas globulares (esférica), con cuellos y base plana. También confeccionaron objetos en madera tallada, relacionados con el consumo de alucinógenos. Otra actividad fue la fabricación de objetos en metales como cobre, estaño, plata, bronce y oro.

Al igual que otros aborígenes chilenos, ellos creían que había vida después de la muerte. Esto quedó demostrado por la forma en que ponían bajo tierra a sus parientes, dejándolos junto a sus armas y ropa, objetos personales, adornos y alimentos.

 

La Cultura Pica

Cultura Pica o "Pica-Tarapacá" (900- 1532 d.C.): también se desarrolló durante la fase Agroalfarera y su territorio comprendió el valle interior de Camiña y la desembocadura del río Loa. Se organizaron políticamente como un señorío jerarquizado, que estaba a cargo de una autoridad que ordenaba a los trabajadores dentro de un territorio delimitado.

Su economía se basaba en la agricultura desarrollada en los oasis y quebradas y cuyos principales cultivos eran el maíz y la quinoa. Además, recolectaban frutos de algarrobo y tamarugo, cazaban animales silvestres y explotaban los recursos del litoral.

Su arte característico fue el rupestre, es decir, pinturas y grabados que fueron hechos sobre la superficie rocosa de las cuevas. Estas representaban diferentes aspectos de la vida doméstica usando figuras geométricas, de animales y antropoformas.

En textiles, fabricaron gruesas mantas y tejidos policromos. También, trabajaron el cuero y la confección de canastos.

Sus muertos eran enterrados en tumbas individuales, aunque existieron algunas donde había más de una persona.

 

La Cultura Diaguita

Cultura Diaguita (900- 1536 d.C.): perteneciente al período Agroalfarero, esta cultura habitó en el Norte Chico, desde el río Copiapó (Región de Atacama) hasta el río Choapa (Región de Coquimbo).

Sus principales actividades fueron la agricultura y la ganadería. La primera se caracterizó por la abundancia de cultivos como maíz, poroto, zapallo, papa y quinoa, facilitados todos por el uso de canales de regadío, y la segunda incluía la crianza de camélidos. 

El pueblo estaba organizado en pequeñas aldeas constituidas por chozas hechas con ramas, paja y barro, a las que se sumaban unas bodegas subterráneas empleadas para almacenar maíz y otros alimentos.

La comunidad diaguita estaba dirigida por líderes locales, pero después de la llegada de los incas (1470 d.C.), la sociedad se reorganizó en sistemas duales, es decir, se dividió en dos mitades (una en el valle central y otra en la costa), siendo cada una independiente de la otra y contando con su propio jefe.

Se dice que sus habitantes tenían la piel tostada, cabellos largos y eran musculosos, y por costumbre se pintaban la cara con líneas y triángulos negros. Su extinción se produjo en menos de 50 años, con la llegada de los españoles a territorio chileno.

Su cerámica es hasta hoy un verdadero tesoro artístico, por sus variadas formas y diversos colores. Además, fueron artesanos metalúrgicos, realizando, por ejemplo, adornos en bronce, cobre y plata.

 

 

La Cultura El Molle

Cultura El Molle (200 a.c.-700 d.c.): Se desarrolló al final de la etapa temprana del periodo Agroalfarero desde Copiapó (Región de Atacama) hasta el río Choapa (Región de Coquimbo). Eran sedentarios y vivieron en aldeas.

Desarrollaron la agricultura y entre sus cultivos se encontraban el maíz, el poroto, el zapallo y la quinoa. También se dedicaron a la caza de camélidos y destacaron por ser los primeros ceramistas del Norte Chico. Algunos de sus productos de cerámica (vasos y jarros) se caracterizaban por estar muy bien pulidos y en ocasiones tallados con formas de animal o calabaza.

 

Culturas de Chile Central

 

La Cultura Llolleo


Cultura Llolleo (300-800d.c.): este pueblo del período temprano del Agroalfarero se desarrolló entre los ríos Choapa (Región de Coquimbo) y Cachapoal (Región de O’Higgins).

Sus aldeas se caracterizaron por tener una gran densidad poblacional y porque sus habitantes subsistían de la caza, la recolección de productos del mar y del cultivo de quinoa y maíz. También realizaban la molienda de grano.

A sus muertos los enterraban con un ajuar funerario bajo el piso de sus viviendas, formando en algunos casos pequeños cementerios domiciliarios.

En el caso de los niños, estos eran sepultados dentro de urnas de greda. Su alfarería se distinguía por sus finos jarros globulares, que en muchas ocasiones representaban figuras y rostros humanos. También confeccionaban pequeñas ollas con dos asas grabadas con diseños geométricos y jarros que asemejaban la forma de una calabaza.

 

La Cultura el Bato

Cultura el Bato (300-800 a.c.): asentada en la zona central de Chile, en el área comprendida entre la desembocadura del río Petorca (Región de Valparaíso) y el río Cachapoal (Región de O'Higgins).

Las familias de esta cultura, que vivieron en la fase temprana del Agroalfarero, sepultaban a sus muertos en posición flectada y bajo el piso de sus habitaciones, junto a un ajuar mortuorio constituido por los tembetás, un adorno que insertaban entre el labio inferior y el mentón. 

En el caso de los asentamientos en la costa, los difuntos se enterraban entre los conchales sin ofrendas.

Su cerámica se caracterizaba por recrear formas de animales y vegetales, probablemente de camélidos y de calabazas.

 

 

La Cultura Aconcagua

Cultura Aconcagua (900-1536 d.c.): perteneció a la etapa Agroalfarera tardía y se concentró en la zona de las cuencas de los ríos Aconcagua (Región de O’Higgins), Mapocho y Maipo (Región Metropolitana). Su población fue muy numerosa y habitaron en pequeños villorrios con viviendas sencillas que estaban fabricadas de barro, paja y coligüe.

Su economía se basó en el cultivo de la quinoa y el maíz y en la crianza de guanacos. Otras actividades eran la caza de animales en el valle y la recolección de mariscos en la costa. Además, extraían de manera artesanal cobre de la cordillera.

Sus cementerios se caracterizaron por las grandes concentraciones de tumbas construidas como túmulos funerarios o ancuviñas, con una altura que iba desde los 30 centímetros a un par de metros. Bajo ellos se enterraban los difuntos de manera individual o colectiva, siendo acompañados de un ajuar compuesto de vasijas de cerámica, aros de cobre, collares, etc. 

Los alfareros hacían diferentes tipos de cerámica, entre los que destacaban ollas,  botellas  y cuencos de color anaranjado, que algunas veces eran decorados con diseños geométricos.

 

 

Culturas sureñas


Vivieron en extensos bosques andinos y en la costa que va desde las actuales regiones del Biobío hasta la de los Lagos. Se caracterizaron por haberse adaptado con facilidad a estos hábitats que les entregaban abundantes recursos silvestres terrestres (plantas y animales) y marinos (como peces y algas).

 

La Cultura pitrén

Cultura pitrén (600-1532 d.c.): en el período Agroalfarero, los Pitrén fueron el primer pueblo horticultor (cultivaron maíz y poroto) que habitó entre el río Biobío (Región del Biobío) y la ribera norte del lago Llanquihue (Región de los Lagos). Sin embargo, esta actividad no fue su principal sustento, sino que lo fueron la recolección de frutos silvestres como el piñón y la caza de guanacos y ciervos.

Hasta hoy se ignoran detalles de su vida cotidiana, solo se sabe que sus viviendas estuvieron emplazadas en pequeños espacios despejados en el interior de los bosques, aunque permanentemente se cambiaban de lugar. 

Resultado de imagen para Mundo Pitrén

Los sitios arqueológicos conocidos hoy son, en su mayor parte, cementerios en los que se han encontrado variedad de artefactos, tales como pipas y piezas de alfarería. Esta última se caracterizó por la elaboración de jarros con formas de animales, personas y calabazas, siendo reconocidas como las más antiguas de la zona. También realizaron botellas de cuerpo globular que pintaban de color rojo o negro.

 

La Cultura el vergel 

Cultura el vergel (1000-1500 d.c.): en la fase tardía del Agroalfarero este pueblo se concentró entre los ríos Itata (Región del Biobío) y Toltén (Región de la Araucanía). No formaron aldeas, solo grupos familiares que se asentaron por largos períodos en el litoral, valle y cordillera.

Desarrollaron una agricultura en pequeña escala, como también la recolección de frutos silvestres y la ganadería de camélidos.

A sus difuntos los enterraron en grandes urnas o tinajas de cerámica, a veces decoradas de color blanco y rojo.

 

Fuente: icaritopueblos-prehispanicos-de-chile

Imágenes y Gif: Buscador de Imágenes de Google.